|
|
Buscando el
olvido
©Andrés
Díaz Marrero
Buscando el olvido
que alivie esta pena
rompo la cadena
de tu amor fingido.
Y aunque voy herido
por tu desamor,
si hondo es mi dolor,
más duele tu ausencia;
pues, sin tu presencia
mi angustia es mayor.
Ruego a Dios que alcances
la dicha soñada.
No te falte nada;
ni sientas los lances,
los tristes percances,
que nos da la vida.
Y aunque tu partida
me ha herido de muerte,
no empañe tu suerte
mi alma adolorida.
|
De cuánto te
quise,
¡el tiempo es testigo!
Aún sueño contigo,
mi alma te bendice.
Pero, contradice
tu olvido a mi amor,
amargo sabor
que en mi ser dejaste,
cuando te marchaste
llena de rencor.
Sé que he de olvidarte,
pues, todo se olvida.
La sangrante herida
he de perdonarte.
Luego he de arrancarte
de mi corazón...
Y habrá otra pasión
que mi pecho llene;
que tu olvido tiene
también solución.
|